PRESENTA CHAVIRA INICIATIVA DE LEY DE GARANTÍA DE EMPLEO

 

  • Con salario mínimo y prestaciones sociales, los interesados realizarían tareas de servicio comunitario

 

Con la intención de disminuir los niveles de desempleo y los índices de violencia en la capital, así como fomentar la creación de puestos de trabajo en las colonias, pueblos y barrios más pobres de las 16 alcaldías, la diputada Guadalupe Chavira de la Rosa presentó una iniciativa de Ley de Garantía de Empleo para la Ciudad de México.

Se trata de una prestación de servicios comunitarios de limpieza, preservación ecológica, desarrollo de proyectos de infraestructuras en las demarcaciones territoriales que así lo requieran, además de acciones de apoyo en servicios de salud y educación, con una percepción de un salario mínimo por una jornada de trabajo de cuatro horas diarias, durante cinco días de la semana, con prestaciones laborales.

Durante la sesión de la Comisión Permanente del Congreso, la legisladora de Morena presentó dicha propuesta que permitiría, en caso de ser aprobada, frenar el creciente desempleo y subempleo, provocado por la pandemia por Covid-19. Asimismo, “cuando el gobierno federal opta por la austeridad fiscal, se contrae el gasto y la inversión, así como el mercado interno, lo que frena el crecimiento de la inversión privada en el sector productivo, afectando ello la generación de empleo, tanto en el sector público, como en el privado”.

El proyecto, que fue turnado a la Comisión de Asuntos Laborales, Trabajo y Previsión Social para su estudio y dictaminación,  establece que corresponderá al Gobierno de la Ciudad de México fijar en el Proyecto de Presupuesto de Egresos de la Ciudad de México el monto de los recursos que garanticen la operación de los diferentes programas de empleo y capacitación.

Los puestos de trabajo están dirigidos a la población desempleada y realizaría tareas de apoyo en pequeña proyectos de infraestructura, construcción y reparación de calles; trabajos de drenaje; actividades de mantenimiento y limpieza, en transporte público y áreas públicas; reparaciones pequeñas de casas de bajos ingresos de la propia comunidad, y asistencia social en guarderías, en casas de reposo para personas adultos mayores y discapacitados.

Con esa legislación podrían operar un mayor número de comedores vecinales y guarderías para los trabajadores inscritos en los mencionados programas de empleo; se prestarían  servicios en centros de atención familiar, dirigidos a encarar los problemas de violencia doméstica, abusos a mujeres y niños, así como en acciones de promoción de salud que fortalezcan la educación básica en cuestiones sanitarias.

Los interesados también se desempeñarían como asistente en salones de clase en escuelas públicas y en bibliotecas públicas, participar en campañas de alfabetización y desarrollar tareas de seguridad en las escuelas, parques, vecindarios, estaciones de metro y autobuses, o centros comerciales.

Al mismo tiempo se daría un impulso a la producción de bienes, mediante microempresas, cooperativas y talleres de costura, de reparación de diferente de electrodomésticos y de costura, entre otros.

Bajo el principio de que la descentralización del empleo es necesaria y ”nadie mejor que la comunidad local para conocer sus necesidades”, en el cuerpo de la citada iniciativa de ley se proponen la generación de trabajos en materia de protección ambiental,  como los plantes de reforestación, purificación del agua, de mejoras a la erosión del suelo.

La también presidenta de la Comisión de Administración Pública Local fundamentó su propuesta en que el desempleo “tiene efectos de contagio. Cuando hay una recesión económica, ocurren despidos masivos en áreas afligidas y un efecto multiplicador se provoca. La pérdida de trabajo e ingreso genera una caída significativa de consumo para aquellos que han sido despedidos, lo que afecta a los negocios vecinos de la comunidad directamente afectada, quienes responden despidiendo a trabajadores. Este proceso se repite de manera viciosa”.

La falta de empleo genera también problemas de desintegración familiar, “así como suicidios, enfermedades físicas y mentales, la adicción a las drogas, la deserción escolar, la desnutrición y ciertos tipos de criminalidad están vinculados al desempleo. Estos problemas, a pesar de experimentarse en lo individual o a nivel familia, se sufren y padecen a nivel colectivo. Uno muy presente no solo en la Ciudad de México, sino también a nivel nacional, es la creciente violencia en las calles, extorsión telefónica y el tráfico humano (trata de personas y trata infantil), aseguró.

A nivel macroeconómico, estimó que la pérdida de empleos lleva a la pérdida de industrias, bienes, y servicios nacionales, a una reducción de la innovación tecnológica y de la productividad local y nacional. También se exacerba la desigualdad y las tensiones interraciales e interétnicas.

Hizo énfasis en que el desempleo no es un problema temporal ni transitorio, tampoco será resuelto por las fuerzas del mercado. “La falta de puestos de trabajo y la mala distribución del ingreso se han institucionalizado en el país, así como la miseria, por lo que corremos el peligro de que se normalice la violencia, la trata humana, y la delincuencia, ante la falta de oportunidades de empleo y de niveles de vida dignos para las grandes mayorías”, subrayó.

Por tanto, señaló, el gobierno de la ciudad “debe ofrecer empleo ante la dificultad de que el sector privado lo pueda hacer. Ante la incapacidad del sector privado para generar empleo para todos, debe ser objetivo del gobierno generarlo. La política de inversión en infraestructura es importante, tiene beneficios para mejorar los ingresos inmediatos, pero no resuelve el problema del desempleo, y de la mala distribución del ingreso”.

En el referido proyecto, de nueve artículos y tres transitorios, se menciona que la intervención del gobierno es requerida para ayudar a la economía a alcanzar y mantener el mayor empleo posible, mediante “un programa de creación directa de empleo, a una tasa de compensación básica de salario mínimo, dirigido a todo aquel que esté listo y deseoso de trabajar en proyectos que satisfagan las necesidades de su comunidad.

Asimismo, se considera que el “objetivo de empleo debe ser el centro de toda política económica para erradicar la pobreza. La garantía de empleo y sus efectos en la movilidad y el bienestar La centralización de trabajos en la Ciudad de México y la falta de oportunidades dignas en las regiones con menos influencia económica exacerba la brecha salarial, la desigualdad y el bienestar.

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