SE DEBE DE GARANTIZAR LA INOCUIDAD DE ALIMENTOS PARA CONSUMO HUMANO, MEDIANTE UN SISTEMA DE TRAZABILIDAD: CHAVIRA DE LA ROSA

 

  • Para tal fin propuso la legisladora cambios a la Ley de Desarrollo Agropecuario, Rural y Sustentable de la CDMX.

 

Con el propósito de mantener la seguridad alimentaria y detectar eventuales riesgos que puedan afectar la cadena de suministro de alimentos, la diputada Guadalupe Chavira de la Rosa propuso incorporar a la Ley de Desarrollo Agropecuario, Rural y Sustentable de la Ciudad de México, un sistema de trazabilidad para conocer el histórico, ubicación y trayectoria de un producto.

Mediante una iniciativa de adición a los artículos Segundo y Sexto de la mencionada  legislación, se pretende que el método de trazabilidad se aplique en la industria de alimentos, así como a los insumos de origen animal y vegetal, de acuerdo a las disposiciones aplicables de la Secretaría de Agricultura, Ganadería, Desarrollo Rural, Pesca y Alimentación, explicó la legisladora de Morena.

En la sesión de la Comisión Permanente del Congreso de la Ciudad de México, la presidenta de ese órgano legislativo, Isabela Rosales Herrera, turnó dicha propuesta a la Comisión de Desarrollo Rural para su dictaminación.

De acuerdo al proyecto de referencia, el sistema de trazabilidad es clave a la hora de mantener la seguridad alimentaria en todas las etapas por las que pasan los alimentos y, en caso de detectar una alerta, se podrá encontrar el origen del problema.

Los principales objetivos que se buscan cumplir con la trazabilidad alimentaria son  proveer de información veraz al consumidor; garantizar la calidad del producto, a manera de un sistema de control de  calidad; probar y acreditar las causas del retiro de un alimento del mercado, y detectar el origen físico de la posible contaminación.

En el texto de la citada iniciativa, se informa que actualmente funcionan distintos métodos que facilitan la trazabilidad, entre ellos el sistema de código de barras y la mayoría de las mercancías se identifican gracias al etiquetado, para cumplir con los estándares internacionales.

La aplicación de un sistema de trazabilidad alimentaria beneficia a todos los actores, especialmente el consumidor final, que estará correctamente informado, mientras que las empresas serán más productivas y registrarán menos fallos en sus procesos.

Con esta medida las autoridades sanitarias estarán a su vez en disposición de gestionar con mayor eficacia las incidencias que pudieran surgir.

De acuerdo a la propuesta de referencia, el concepto de trazabilidad se incluiría al Artículo Segundo de la Ley de Desarrollo Agropecuario y quedaría definido como “el conjunto de procedimientos que permiten conocer el histórico, la ubicación y la trayectoria de un producto o lote de productos que identifican y registran la composición de un producto, su procedencia, los diferentes procesos a los que se le ha sometido y el lugar en el que va a comercializarse, relacionados con la producción, movilización, procesamiento, acopio, distribución y, en general, todos los eslabones de la cadena de producción y suministro hasta su consumo final , identificando en cada etapa su ubicación espacial y, en su caso, los factores de riesgo fitozoosanitarios y de contaminación que pueden estar presentes”.

Con esa nueva herramienta se estaría en “la posibilidad de encontrar y seguir el rastro a través de todas las etapas de producción, transformación y distribución de un alimento, ya sea para uso humano o animal, o de una sustancia destinada a ser incorporada en los alimentos”.

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