LA VIOLENCIA ECONÓMICA DEBE SER MOTIVO DE CESE CONYUGAL: DIPUTADA YURIRI AYALA

 

  • La legisladora de Morena presentó una iniciativa de reforma al Artículo 196 del Código Civil.

 

  • Existe una idea estereotipada de que, en los hogares, los hombres son los principales proveedores, por lo que ellos deciden qué se hace con el dinero”, lamentó.

 

El Artículo 196 del Código Civil sólo establece el abandono del domicilio como supuesto para que cese la relación conyugal, pero ignora otras circunstancias como la violencia económica, destacó la Diputada Yuriri Ayala Zúñiga, al presentar una iniciativa de reforma que será analizada por la Comisión de Administración y Procuración de Justicia.

“Se ignora que existen otras circunstancias que podrían justificar esa cesación, como sería el caso de que aun cuando los cónyuges cohabiten en el domicilio, el cónyuge varón injustificadamente se desatienda de hacer aportación alguna, ya sea económica o de tareas domésticas o de cuidado de los hijos”, señaló.

Ayala Zúñiga precisó que la Primera Sala de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) estableció que, al juzgar con perspectiva de género, la interpretación del Artículo 196 del Código Civil contraviene el principio de igualdad, por lo cual es necesario adecuarlo a fin de evitar situaciones discriminatorias contra las mujeres, derivadas de la violencia económica o patrimonial.

Expuso que en el “Estudio sobre las formas de violencia contra la mujer”, consignado en el Informe del Secretario General de la Asamblea General de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), la violencia económica es toda acción u omisión que afecta la supervivencia económica de la víctima y se manifiesta a través de limitaciones encaminadas a controlar sus percepciones económicas.

“Existe una idea estereotipada de que, en los hogares, los hombres son los principales proveedores, por lo que ellos deciden qué se hace con el dinero”, lamentó.

Finalmente, la legisladora de Morena refirió que, en aras de cumplir con los mandatos constitucionales, el Congreso de la Ciudad de México tiene la obligación de contribuir a la erradicación de cualquier tipo de agresión, en particular la violencia económica, pues es una negación del principio de igualdad y constituye uno de los mayores obstáculos para avanzar en el pleno ejercicio de los derechos humanos de las mujeres.

 

*****