MODIFICACIONES AL CÓDIGO CIVIL Y A LA LEY DE EDUCACIÓN POR UNA CIUDAD MÁS IGUALITARIA

  • Las iniciativas están enfocadas a incluir de manera universal a niños y personas vulnerables en programas de alimentos de la Ciudad de México y fortalecer el régimen normativo en esta materia.

 

  • Se busca también preservar y garantizar los derechos humanos de las personas adultas mayores.

 

Con frecuencia a las o los adolescentes que se embarazan y aun personas con mayoría de edad o emancipadas, según el Código Civil para la Ciudad de México, ven frustrado su proyecto de vida, al ser ellas a las que se les condena a sacrificarse para sacar adelante al hijo, y verse con un nulo apoyo que le permita sacar adelante a su hijo, pues el progenitor, con frecuencia no aporta lo suficiente para la manutención del menor, o no lo aporta, obligando a las personas que tuvieron al menor a dejar sus estudios para poder sacar la medida de sus posibilidades a sus hijos.

Más aun, en el caso de que reciban las mujeres un apoyo, será de sus padres o ascendientes de ella, y no de los padres o ascendientes del hombre, lo cual claramente es un ejemplo de desigualdad estructural, que se permite, bajo el principio que sólo ante la falta del padre, serán los otros ascendientes quien deben responder por la pensión alimenticia.

Ante tal situación, Rubio Aldarán presentó en el Congreso de la Ciudad de México, la Iniciativa que propone erradicar la desigualdad estructural y prevalezca la obligación solidaria que se impondrá al padre del menor y sus ascendientes, para ayudar al pago de los alimentos, que generen los niños que tengan las mujeres en su adolescencia, o aún emancipadas o con mayoría de edad, mientras estén estudiando, a fin de dar todo el apoyo por parte del Estado, para que las mujeres puedan alcanzar su proyecto de vida.

La obligación de dar alimentos es recíproca. El que los da tiene a su vez derecho de pedirlos.

“Por lo que la modificación a la Ley de Educación son necesarias para que los apoyos gubernamentales que reciban los acreedores alimentarios, no se computen como alimentos. Los deudores alimentarios no podrán invocarlos para dejarlos de proporcionar o ministrarlos en menor medida” mencionó Eleazar Rubio.

Salvo en el caso de hijos menores de personas del género femenino que estén estudiando, donde prevalecerá la obligación solidaria del padre con los demás ascendientes en el próximo grado, sobre las figuras de la emancipación o mayoría de edad conforme el Código Civil para la Ciudad de México.
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También para los descendientes deudores alimentarios del adulto mayor que no tengan buena capacidad económica para pagar los alimentos con dinero, no están eximidos de proporcionarlos, los pagarán auxiliando al adulto mayor en las demás necesidades que tenga, debiéndolas ejercer sin violencia ante el adulto mayor.

En el mismo sentido se pretende reformar la Ley de Albergues Privados para los Adultos Mayores para garantizar un trato digno a las personas mayores

El Trabajo que se realice para el pleno ejercicio de los derechos humanos de las personas adultas mayores, atiendan a los principios rectores que de manera enunciativa y no limitativa.

Es por lo anterior que Rubio Aldarán considera que los albergues privados para adultos mayores que operan en nuestra Ciudad deben contar con personal profesional que garantice un trato digno a los adultos mayores bajo un irrestricto respecto a todos los derechos humanos que establecen nuestra normativa.

Y por tal motivo, deberán contar también con el personal profesional necesario para brindar los servicios, de conformidad con la autorización sanitaria con que cuenten y quienes estarán obligados a garantizar un trato digno a las personas adultas mayores que contraten el servicio con apego irrestricto a sus derechos humanos.

 

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