PROPONEN INCLUIR EL USO DE DROGAS QUE ALTERAN LA CONCIENCIA ENTRE LAS CAUSALES DE DELITOS SEXUALES

  • En la Ciudad de México más de 300 mujeres son violadas al año en completo estado de narcosis, alertó la diputada Isabela Rosales

La diputada del Grupo Parlamentario de Morena en el Congreso capitalino, Isabela Rosales Herrera, presentó una iniciativa para agregar entre las causales de delitos sexuales que contempla el Código Penal local, la utilización de sustancias que alteran el estado de conciencia de la víctima.

La Ciudad de México se encuentra entre los 10 estados que registran mayor cantidad de agresiones de tipo sexual perpetradas contra las mujeres y entre las prácticas más recurrentes para consumar el delito se encuentra el uso de sustancias tóxicas señaló la legisladora.

Precisó que entre las drogas de uso frecuente para este fin, se encuentran: Benzodiazepinas, Ácido Gamma Hidroxibutirato, (Éxtasis), Carisoprodol o la MDMA o Droga del Amor, así como una infinidad de sustancias con efectos semejantes que suelen eliminarse rápidamente del organismo. Se trata de sustancias que pueden conseguirse fácilmente con una receta médica en cualquier farmacia, a través del internet, o incluso fabricarse en casa.

Añadió que estas drogas suelen dejar secuelas psicológicas como físicas e incluso la muerte.

La diputada refirió que según la Asociación para el Desarrollo Integral de Personas Violadas, ADIVAC, en la Ciudad de México más de 300 mujeres son violadas al año en completo estado de narcosis, cifra que incrementa de manera alarmante cada año.

La ONU sostiene que América Latina y El Caribe presenta la mayor tasa del mundo de violencia sexual contra las mujeres, dijo.

Rosales Herrera agregó que según el estudio “Violencia sexual contra las mujeres y consumo de drogas” del Instituto Nacional de las Mujeres (INMUJERES) en 2017, muy pocos casos de violación son denunciados ante las autoridades de procuración de justicia, y aun en ese caso, el acceso de las mujeres se ve obstaculizado por patrones socioculturales discriminatorios que permean el sistema de justicia, por ejemplo, si la mujer accedió a consumir alcohol o drogas voluntariamente antes de la agresión sexual.

La legisladora lamentó que en el caso de violaciones utilizando drogas, la mayoría de estas sustancias son imposibles de detectar mediante análisis toxicológicos convencionales y tampoco son factor a tomar en cuenta cuando se trata de cubrir protocolos de atención a víctimas de violencia sexual, lo cual dificulta la defensión de las víctimas. “Su efecto de pérdida de la memoria y estado de confusión complican la posibilidad de que las mujeres denuncien lo ocurrido, en virtud de su incapacidad para narrarlo”.

Rosales Herrera advirtió que el uso de estas sustancias se hace con premeditación y con el único objeto de someter a sus víctimas a través de sustancias químicas para manipular su voluntad, por lo que la atención de las autoridades para sancionar el delito debe ser equiparable al nivel de peligro al que se expone a la víctima y es por ello que propone agregarlo a los supuestos que contempla la norma para castigos por casos de violación.

La iniciativa con proyecto de decreto por la que se modifica el Artículo 178 del Código Penal para el Distrito Federal en materia de delitos sexuales facilitados por sustancias que alteran el estado de conciencia fue enviada fue enviada para su análisis a la Comisión de Administración y Procuración de Justicia.

 

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